Por primera vez desde su incorporación al Grupo Schülke, AM ha reunido a las partes interesadas, socios y expertos para compartir los resultados obtenidos y una nueva visión: crecimiento, sostenibilidad, innovación y personas, todos en la misma dirección.
El 17 de septiembre celebramos nuestra reunión con las partes interesadas, un momento de diálogo y debate que este año ha tenido un significado especial: presentar a AM en su nueva dimensión internacional y explicar las oportunidades que surgen de formar parte del Grupo Schülke.
El mensaje central de la jornada es claro: construir el futuro significa ir más allá del mero rendimiento económico. Significa interpretar los cambios en el mercado, la sociedad y la tecnología, y transformarlos en oportunidades de crecimiento responsable y sostenible.
Un nuevo capítulo de crecimiento
La sesión la inauguraron Roberto Fossati, miembro del consejo de administración, y Patric Sheidner, nuevo presidente y director ejecutivo, quienes presentaron la nueva etapa de AM y las perspectivas que surgen de la combinación de competencias, mercados y experiencias diversas.
Los resultados de 2025 han confirmado la solidez de la empresa y su capacidad para crecer, invertir y competir. La facturación y los resultados financieros se han analizado desde una perspectiva más amplia: crecer también significa ser más resilientes y generar valor a largo plazo.
Las intervenciones de Stefano Valvason, director general de la A.P.I., de Giovanni Foresti, del Centro de Estudios de Intesa Sanpaolo, y de Silvia Clement, de Chiesi, ofrecieron una visión global de la situación de las empresas y de su potencial de crecimiento, con un análisis en profundidad dedicado al sector de las ciencias de la vida.
En la presentación de los resultados ESG de 2025, Cristina Masciola, directora de ESG de AM, reiteró un principio clave: la sostenibilidad y el rendimiento empresarial forman parte de una misma estrategia.
La responsabilidad medioambiental, el uso eficiente de los recursos y la energía, la atención a los materiales, la gobernanza, la ética y el bienestar de las personas contribuyen a construir un modelo empresarial más sólido y consciente. La sostenibilidad va, por tanto, más allá de la presentación de informes y el cumplimiento normativo, y se convierte en una palanca de competitividad y creación de valor, en un sector de las ciencias de la vida en el que las expectativas ESG y los nuevos motores del mercado están redefiniendo las prioridades y los modelos de desarrollo.
Personas, tecnología e innovación
Una parte importante de la jornada se centró en cómo trabajaremos e innovaremos en el futuro, con la intervención de Emanuele Airoldi (MMN). El debate sobre la inteligencia artificial exploró cómo las nuevas tecnologías pueden ayudar a analizar información, respaldar la toma de decisiones, mejorar los procesos y crear valor. La tecnología da lo mejor de sí misma cuando potencia las capacidades de las personas, sin sustituir su creatividad, competencia, responsabilidad y capacidad de juicio.
Por eso, las personas siguen siendo el eje central de la estrategia. Marco Orsi, director de Recursos Humanos de AM, ha explicado cómo el desarrollo del talento, la inclusividad y el impacto social reflejan una visión de la persona que va más allá de su función profesional: cada uno aporta competencias, experiencias, aspiraciones y puntos de vista únicos. Ponerlos en el centro significa crear las condiciones para que este patrimonio pueda expresarse, crecer y contribuir a la innovación.
Del intercambio de conocimientos surgen nuevas oportunidades, tal y como ha destacado Steve Brown, director tecnológico de schülke: formar parte de una red internacional permite poner en relación las competencias técnicas, el conocimiento de los mercados y las necesidades de los clientes, transformando la diversidad de experiencias en un motor de innovación.
Una mirada hacia el año 2030
La sesión de clausura resumió los temas tratados a lo largo de la jornada desde una perspectiva a largo plazo: objetivos de crecimiento, inversiones, prioridades estratégicas, el papel de AM en el Grupo Schülke y la hoja de ruta de cara a 2030.
Como ha señalado Patric Sheidner, la incorporación al Grupo no es un punto de llegada, sino el inicio de un nuevo camino. AM podrá sacar partido de sus puntos fuertes y, al mismo tiempo, contar con una plataforma internacional más amplia para desarrollar proyectos, competencias y oportunidades. El reto consistirá en transformar este potencial en valor concreto para los clientes, los empleados, los socios, la comunidad y las partes interesadas.
El 17 de septiembre no solo fue un momento para compartir los resultados, sino también una ocasión para mirar hacia el futuro, juntos. Porque construir el futuro no solo significa estar preparados para el cambio: significa crear las condiciones para convertirlo en una oportunidad.











