Nuestra experiencia de más de 35 años en el mundo del control de la contaminación nos llevó a sentir la necesidad de una identidad visual que representara no sólo lo que somos hoy, sino también nuestra visión de futuro.
El objetivo era crear un logotipo que combinara los valores de innovación, perspicacia y profundidad con las raíces de nuestra historia.
El resultado es una síntesis perfecta: un diseño que refleja nuestro compromiso diario de ir más allá de lo invisible. La forma del logotipo evoca aquello que no se percibe inmediatamente, pero que da forma a la realidad, transmitiendo nuestra capacidad para observar e interpretar los retos más complejos.
Un logotipo invisible pero presente. Una representación simbólica de nuestro enfoque visionario, capaz de comunicar transformación, evolución y singularidad.