En las aplicaciones GMP, el enjuague final determina la calidad del resultado.
El sistema SPFR integrado en la GEW 888 neo utiliza agua purificada sin recirculación: cada enjuague comienza con agua limpia, no con agua que ya haya estado en contacto con los componentes lavados. El riesgo de contaminación residual se previene desde el origen, en lugar de gestionarse a posteriori.
Flexible y configurable, el sistema SPFR puede utilizarse tanto como enjuague final (final rinse) para eliminar la contaminación residual, como en prelavado (first rinse) para reducir la carga biológica.
El ciclo Single Pass puede repetirse varias veces, en función de los requisitos de validación, manteniendo siempre un consumo de agua reducido.