El estudio recopiló los datos de un experimento controlado en fase vegetativa que duró 5 semanas, con mediciones semanales.
Se gestionaron tres entornos idénticos en condiciones ambientales comparables:
un control sin tratamiento, una sala con tratamiento de alta dosis (1:1) y una sala con tratamiento de baja dosis (1:10).
En cada jornada de ensayo, se realizaron muestreos microbiológicos antes y después de la aplicación, mediante el recuento de la carga microbiana en el aire y la toma de muestras con hisopos en las hojas y las superficies del recinto.